Los mareos cervicales son patologías que que se originan en la zona cervical de la columna vertebral.
Este tipo de mareo puede provocar inestabilidad y una sensación de desorientación. Las causas suelen estar relacionadas con lesiones, enfermedades crónicas o alteraciones posturales.
Es fundamental conocer sus síntomas y tratamientos para abordar esta problemática de manera efectiva, por lo que recomendamos solicitar más información y asesoramiento en nuestra Clínica de Fisioterapia en Murcia si identificas algunos de los síntomas más comunes.
Contenido
¿Qué son los mareos cervicales?
Los mareos cervicales, también conocidos como mareos cervicogénicos, son una sensación de inestabilidad que se origina principalmente en el cuello.
Esta condición se diferencia de otros tipos de mareos, como los vestibulares, que tienen su origen en el oído interno, o los mareos obstructivos, que pueden estar relacionados con problemas cardiovasculares. En este contexto, entender las particularidades de los mareos cervicales es crucial para su diagnóstico y tratamiento adecuado.
Cómo afectan los mareos cervicales a la columna cervical y el equilibrio
La columna cervical no solo soporta la cabeza, sino que también alberga estructuras nerviosas vitales que transmiten información sensorial al cerebro. Además, también es la zona de impacto que acumula la tensión derivada de las malas posturas, las preocupaciones y el estrés.
Cualquier alteración en la columna cervical, se deba a lesiones, degeneraciones o problemas posturales, puede afectar la percepción del equilibrio y provocar mareos.
- Los esguinces o lesiones por latigazo cervical generan inflamación y dolor que pueden interferir con la función normal de los músculos y estructuras cervicales.
- Las condiciones degenerativas, como la artrosis, pueden afectar la alineación de las vértebras y la movilidad de las articulaciones, contribuyendo a la inestabilidad.
- Un mal alineamiento debido a malas posturas prolongadas puede inducir tensiones musculares, afectando la forma en que el cuerpo mantiene su equilibrio.
Los mareos cervicales inician con un dolor en el cuello, y a su vez, este también puede venir acompañado con problemas de equilibrio. Es decir, estos mareos cervicales inician como un leve dolor que luego es acompañado por una afección del equilibrio. En múltiples ocasiones tienden a aparecer luego de un latigazo o esguince cervical.
A su vez, este dolor viene dado por la inflamación de las arterias vertebrales, lo que deriva en un padecimiento que resulta frustrante, incómodo y sumamente doloroso. Es más, los mareos cervicales pueden venir acompañados de dolor de cabeza y, en casos extraordinarios, pueden causar el desvanecimiento o descompensación de la persona. La gran mayoría de estos casos no comunes son dados por herencia genética.
Relación con el sistema nervioso y sensorial
Los mareos cervicales están estrechamente relacionados con la interacción del sistema nervioso y los sistemas sensoriales del cuerpo. La información sobre la posición y el movimiento del cuerpo se integra en el cerebro a partir de tres fuentes principales:
- Los ojos, que proporcionan información visual sobre el entorno.
- El sistema vestibular en el oído interno, que detecta los movimientos de la cabeza y la posición respecto a la gravedad.
- Los receptores propioceptivos en los músculos y articulaciones, que informan acerca de la posición del cuerpo en el espacio.
Cualquier disfunción en una de estas áreas puede ocasionar una interpretación errónea de la posición del cuerpo, lo que resulta en la sensación de mareo.
Causas de los mareos cervicales
Hemos seleccionado para ti las principales causas que llevan a los dolores cervicales. Puesto que estas son muy variadas, se resumen en síntomas como desequilibrio, aturdimiento, visión borrosa y dolor al mover el cuello. A continuación, te presentamos detalladamente cada una de ellas:
1. Hernias discales y artrosis cervical.
Las hernias discales en la zona cervical ocurren cuando el núcleo del disco intervertebral se desplaza o se rompe. Esto puede provocar presión sobre los nervios cercanos, interfiriendo en la comunicación neurológica entre el cuello y el cerebro, lo que puede resultar en mareos.
Por su parte, la artrosis cervical implica un desgaste de las articulaciones que puede causar inflamación y limitar el movimiento, contribuyendo también a la sensación de inestabilidad. En ocasiones, puede pasarse por alto, ya que no produce síntomas, y tiende a presentarse en personas mayores a los 50 años.
2. Latigazo cervical y esquinces.
Consiste en la lesión del ligamento que forma parte de la columna, este puede generarse por un golpe muy fuerte o un movimiento repentino hacia adelante y hacia atrás por parte de la cabeza, lo que puede generar una lesión, un ejemplo podría ser un choque de automóvil.
Este movimiento repentino puede causar daños en los tejidos blandos, generando no solo dolor y rigidez, sino también mareos. Los esguinces, por otro lado, se caracterizan por lesiones en los ligamentos del cuello, que pueden tener un efecto similar en el equilibrio y la estabilidad.
3. Alteraciones posturales, estrés y ansiedad
Las malas posturas, especialmente durante el trabajo o al dormir, pueden desencadenar contracturas musculares en el cuello que afectan la funcionalidad del sistema vestibular.
Igualmente, el estrés puede generar tensión en los músculos cervicales, aumentando la probabilidad de experimentar mareos. La conexión entre el sistema emocional y físico es un punto clave en esta relación.
Asimismo, las emociones y sentimientos fuertes pueden producir el mareo cervical. Es por este motivo que las preocupaciones, el estrés y la ansiedad tienen tanto impacto en nuestra salud física y mental, dado que, toda la tensión generada se acumula en los músculos del cuello, provocando así la compresión de la arteria vertebral.
Identificación de los síntomas más comunes
La sintomatología asociada a los mareos cervicales puede ser variada y se manifiesta de distintas formas.
Sensación de inestabilidad y vértigo cervical
Una de las manifestaciones más usuales de los mareos cervicales es la sensación de inestabilidad. Esta puede describirse como una falta de equilibrio o una dificultad para mantenerse erguido.
El vértigo cervical, por otra parte, se refiere a la percepción de que el entorno gira o se mueve, lo que puede ser muy desorientador para la persona afectada. Los movimientos del cuello suelen agravar estas sensaciones, lo que puede limitar la movilidad y la capacidad de realizar actividades cotidianas.
Dolor de cabeza y dolor de cuello
Los dolores de cabeza asociados a los mareos cervicales son frecuentes y tienden a localizase en la región posterior de la cabeza, aunque pueden irradiarse hacia otras zonas como las sienes o la frente. Este tipo de dolor puede ser tipo tensional y puede intensificarse con los episodios de mareo.
Junto a esto, el dolor cervical es otra queja común, a menudo relacionado con la sobrecarga muscular y la tensión en la región cervical. La rigidez en el cuello también puede ser un síntoma que acompaña al dolor.
Náuseas y visión borrosa
La sensación de mareo a menudo va acompañada de náuseas, que pueden llegar a ser suficientemente intensas como para afectar el apetito y la calidad de vida de la persona. Esto puede estar relacionado con la dificultad para mantener el equilibrio y la percepción distorsionada del entorno.
Por otro lado, la visión borrosa es otro síntoma relevante, que puede generar confusión y aumentar la sensación de desequilibrio. La dificultad para enfocar puede ser especialmente problemática en situaciones que requieren atención visual constante.
Diagnóstico de mareos cervicales
El diagnóstico adecuado de los mareos cervicales exige una serie de pasos metódicos, que van desde la evaluación inicial hasta pruebas específicas. Esta evaluación permite identificar la raíz del problema y diferenciarlo de otros trastornos similares.
Evaluación y exploración física
La evaluación médica es fundamental para abordar los mareos cervicales. En esta etapa, se lleva a cabo una exploración física exhaustiva que ayuda a determinar las posibles causas y el impacto en la calidad de vida del paciente.
Historia clínica y análisis de síntomas
La historia clínica del paciente proporciona información muy valiosa. Durante esta revisión, se indaga sobre los síntomas presentados, su duración y la intensidad experimentada. Se consideran aspectos como:
- La aparición de los mareos: si son repentinos o progresivos.
- Actividades o movimientos que desencadenan los síntomas.
- Antecedentes de lesiones cervicales previas.
- Condiciones médicas asociadas, como artritis o hernias discales.
Este análisis detallado permite establecer un perfil sobre el comportamiento de los mareos y su relación con otros síntomas, como el dolor de cuello o la visión borrosa.
Pruebas diagnósticas específicas
Las pruebas diagnósticas pueden incluir diversas técnicas para evaluar el estado de la columna cervical y el sistema nervioso. Entre ellas se encuentran:
- Electromiografías: Evalúan la actividad eléctrica de los músculos y pueden identificar problemas con los nervios cervicales.
- Electroencefalogramas: Utilizados para descartar alteraciones en la actividad cerebral.
- Imagenología: Resonancias magnéticas o tomografías computarizadas para visualizar anomalías estructurales en la columna cervical.
Estas pruebas permiten obtener una visión más clara del estado cervical y su relación con los mareos, diferenciando así entre diversas patologías que pudieran presentar síntomas similares.
Diferenciación de otros trastornos vestibulares
Es fundamental distinguir los mareos cervicales de otros trastornos vestibulares que pueden generar síntomas similares. Por ejemplo, condiciones como el vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB), la enfermedad de Menière o la neuralgia vestibular también provocan sensaciones de mareo o inestabilidad.
La identificación correcta de los síntomas es esencial, ya que cada uno de estos trastornos puede requerir un enfoque diagnóstico y terapéutico diferente.
Un examen minucioso puede ayudar a determinar si el origen de los mareos se debe a una alteración cervical o a algún otro trastorno vestibular, asegurando así un tratamiento más eficaz y dirigido a las causas específicas del problema.
Diagnóstico diferencial y exclusión de problemas no cervicales
Es esencial realizar un diagnóstico diferencial para asegurar que los mareos no son el resultado de problemas ajenos a la columna cervical. Entre las afecciones que se deben descartar se encuentran:
- Trastornos del oído interno que pueden causar vértigo.
- Problemas cardiovasculares que podrían provocar mareos por falta de flujo sanguíneo al cerebro.
- Trastornos neurológicos que pueden presentar síntomas similares.
El enfoque en el diagnóstico diferencial asegura un tratamiento adecuado y específico, facilitando así una intervención más efectiva para las condiciones que afectan al paciente.
Tratamientos para los mareos cervicales
Trabajar, cumplir con tus responsabilidades diarias o cocinar con un dolor agudo en el cuello es sumamente complicado, sin mencionar lo doloroso que puede llegar a ser. Por ello, te proporcionamos algunos tratamientos que te ayudarán a reducir el dolor que el mareo cervical puede causar:
1. Frío y calor
Utilizar compresas de frío y de calor puede ayudarte a disminuir el dolor, solo debes intercalarlas cada tres o cuatro minutos. Esto permitirá que el músculo se desinflame poco a poco.
2. Evitar entrenamientos de alta intensidad
Los ejercicios de alto impacto tienden a hacer que el cuerpo se mueva de manera muy rápida, por lo que los movimientos tienden a ser bruscos. Por tanto, si presentas dolor en la cervical, no realices este tipo de entrenamientos, para evitar que la inflamación siga aumentando. Una alternativa es realizar ejercicios aeróbicos, los cuales brindarán a tu cuerpo la oportunidad de soltar la tensión y mantenerse en forma de una forma menos fuerte.
3. Dormir adecuadamente
Darle a tu cuerpo el descanso adecuado es vital para su correcto funcionamiento, por esto te invitamos a dormir alrededor de 8 horas al día, esto permitirá que tu organismo recobre las energías necesarias para afrontar el nuevo día. Al mismo tiempo, un beneficio extra es que tus niveles de estrés y preocupación se verán reducidos considerablemente.
4. Reeducación postural y técnicas de relajación
La corrección postural es esencial. Una buena alineación del cuerpo ayuda a minimizar la presión sobre el cuello y reduce las probabilidades de desarrollar mareos. Se aconseja practicar:
- Ejercicios de conciencia corporal.
- Técnicas de respiración y relajación, como el yoga.
Estas estrategias no solo se enfocan en el alivio físico, sino también en la disminución de la tensión mental y emocional, contribuyendo a un mejor bienestar general.
¿Buscas solución a tus dolores cervicales y mareos?
Cuándo consultar a un especialista
La consulta con un profesional de la salud es fundamental cuando se experimentan mareos asociados a problemas cervicales. Es importante identificar los momentos adecuados para buscar ayuda especializada y así recibir el tratamiento necesario.
Signos de alerta en los mareos cervicales
Existen ciertos signos que indican la necesidad de una evaluación inmediata. Estos pueden incluir:
- Duración persistente de los mareos o empeoramiento progresivo de los síntomas.
- La aparición de mareos tras un traumatismo o lesión en el cuello.
- Desarrollo de síntomas adicionales, como debilidad en brazos o piernas.
- Dificultades para mantener el equilibrio que interfieren con las actividades diarias.
- Visión doble o dificultad para ver con claridad.
- Náuseas o vómitos severos asociados a los mareos.
- Dolor intenso en la cabeza, cuello o zona superior de la espalda.
Cómo prepararse para la cita
Una adecuada preparación para la consulta puede facilitar un diagnóstico efectivo. Se recomienda:
- Registrar los síntomas experimentados, incluyendo la duración y la frecuencia de los episodios de mareo.
- Anotar antecedentes médicos relevantes, así como cualquier medicación que se esté tomando.
- Ser claro y específico al describir los síntomas al médico, enfatizando cuándo y cómo aparecieron.
- Realizar una lista de preguntas para asegurar que se aborden las inquietudes durante la visita.
En nuestro centro podrás atenderte en caso de que presentes dolencias o mareos cervicales. Contacta con nosotros y nuestro equipo se encargará de brindarte toda la información necesaria para que inicies tu tratamiento.

